PISTO LOVER
Plato vegetariano, muy sano, muy versátil. Perfecto para aprovechar todas las verduras de nuestra nevera, y no tirar nada. El pisto es un plato muy sencillo de elaborar, muy sabroso y también barato.
La base del pisto es la cebolla, el pimiento (verde y rojo) y el tomate, rehogados con aceite de oliva. A ellos se le añade calabacín o berenjena, o las dos cosas.
¿Sabías que el pimiento se distingue por su forma entre macho y hembra? Si tiene 4 picos son hembras, su sabor es amargo y sirve para cocinar. Sin embargo, si tiene 3 picos, son machos, su sabor es más dulce y sirve para comérselo crudo. Además, su picante afrodisiaco, tiene poder de antibiótico y analgésico. Es una auténtica campeona en vitamina C y contribuye a proteger la vista, el aparato digestivo y la salud cardiovascular.
¿Cómo lo hago yo?
Sólo tengo dos trucos: el orden de los ingredientes a la hora de incorporarlos, y el tamaño de los trozos de las verduras, cuanto más pequeños mejor.
INGREDIENTES (para 1 ó 2 personas):
- 1/2 cebolla
- 1/2 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 calabacín
- Un puñado de tomates cherrys
- Tomate frito
- Huevo
- Ajo en polvo
- Perejil
- Aceite de oliva
Una vez que tenemos todas las verduras bien cortadas, empezamos a rehogarlas en la sartén, junto con un chorro de aceite de oliva. Para ello vamos a ir echando las verduras, desde la que más tiempo tarde en hacerse, hasta la que menos. De tal manera, que comenzamos con la cebolla. Cuando vemos que se empieza a dorar, echamos el pimiento verde y rojo, junto con un poco de ajo en polvo. Esperamos hasta que veamos que se va haciendo y echamos el calabacín. Una vez que echemos el calabacín, le añadimos el tomate frito y tapamos. Por último, añadimos los tomates cherrys, y lo dejamos unos minutos.
Cuando veamos que ya está hecho, se le añade un huevo y tapamos durante unos minutos para que se haga el huevo.
